La hepatitis, como enfermedad infecciosa, es la responsable de la inflamación del hígado. Órgano éste, responsable de ayudar en los procesos digestivos, almacenamiento de energías y más importante aún, en la eliminación de toxinas, dentro del cuerpo humano.

Aunque puede transmitirse a través de agua y alimentos contaminados, e incluso a través del contacto directo con la persona portadora o contagiada con hepatitis A, lo cierto del caso es que el foco infeccioso primario, se halla en el contacto con las heces fecales de la persona infectada. De allí, que se considere como una infección oral/fecal.

En Palma, según las cifras aportadas por la dirección de la Conselleria de Salud, entre los años 2015 y 2016, se presentaron apenas 20 casos en total (2015: 11 casos y 2016: 09 casos). Lo cual contrasta dramáticamente con las últimas cifras que se tienen del más reciente brote de Hepatitis A en la zona. Cuando desde el mes de diciembre, que se dieron a conocer los dos primeros casos y hasta la fecha, ya se contabilizan 38 personas enfermas.

Todo ocurrió, cuando un médico, que había atendido ya dos casos de Hepatitis A, pudo constatar que ambos casos tenían como vinculo común, un restaurant de la zona. Ubicado en la calle 31 de diciembre de Palma. Desde entonces, se comenzaron las indagaciones correspondientes a aplicar los correctivos necesarios.

Estas investigaciones preliminares, arrojaron como dato importante y de interés, que el foco de infección para ambos casos, se encontraba en el cocinero de dicho restaurant. Tras una inspección sanitaria al lugar, se pudieron constatar que se violaban ciertas normas de salubridad y manipulación de alimentos, por lo cual se otorgaron 10 días para ponerse al día con las regulaciones.

Pero llegó el 2017, y con el nuevos casos de Hepatitis A, que seguían estando dentro del núcleo del restaurant, pese a que el cocinero ya no se encontraba laborando en el restaurante. Por ello, y dada la imperiosa urgencia de darle solución a esta crisis sanitaria, tras una nueva visita al local de venta de comida preparada, se pusieron en práctica nuevas acciones.

Pese a que las exigencias iniciales habían sido solventadas, se decidió retirar toda la comida preparada en el lugar, proceder a solicitar su desinfección completa y realizar chequeos médicos a través de análisis de sangre a todo el personal del lugar.

Es así, como se detectaron 4 trabajadores enfermos y/o portadores de Hepatitis A, que con el resto de pacientes que presentaban dicha sintomatología, suman ya 38. Todos están recibiendo el tratamiento respectivo y a su entorno cercano y familiar, se le está colocando la vacuna preventiva.

No obstante, aún es muy pronto para levantar el alerta sanitaria generada por la presencia de la Hepatitis A en Palma, dado que según lo expresado por el jefe de Servicio de Epidemiología, Antoni Nicolau, la investigación aún no puede darse por concluida, pues es necesario que pasen “dos ciclos de incubación desde el último caso”, que se conoció a inicios del año 2018.